11:12 | Autor Iglesia Hogar
Para niños desde 4° grado y con 9 años:

Parroquia San José:       del 5/3 al 9/3, de 17 hs á 18:30 hs.
Parroquia Santa María:   del 5/3 al 9/3, de 14 hs á 16 hs.
San Antonio:                 del 5/3 al 9/3, de 17 hs á 18:30 hs.
San Cayetano:              del 5/3 al 12/3, de 17 hs á 18 hs.
Ntra Sra de Luján:         del 5/3 al 9/3, de 10 á 11 hs y de 14 hs á 16 hs.
San Pantaleón:              del 5/3 al 7/3, de 15:30 hs á 17:30 hs.
María Auxiliadora           sin confirmar.


VIA CRUCIS: 
Todos los viernes en Parroquia San José a las 7:00 hs y a las 18 hs.
Todos los viernes en Parroquia Santa María a las 15 hs.

NOVENA A SAN JOSÉ:
Todos los días desde el 10/3 a las 18:30 hs. El día viernes 16, que coincide con el Vía Crucis
y se superponen los horarios, se rezará el Vía Crucis.


Nos estamos preparando para la fiesta Patronal de San José para el día 18 del cte. Como otros años, celebraremos con la Procesión, 19 hs,  Santa Misa, 20 hs y a las 21 hs  la fiesta popular frente al templo con distintos números artísticos y kioscos que ofrecerán comidas típicas.

PEREGRINACIÓN A TANDIL:


Saldremos el 25 de marzo a las 7 hs desde Parroquia San José. Los interesados en viajar, dirigirse a la Parroquia. El viaje sale 50$ y lo haremos en combi.

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5:36 | Autor Iglesia Hogar



LA CONFESIÓN: no es un juego de niños....

No, no es un juego de niños, pero a la vez hay que hacerse como niños para poder vivir bien la Confesión.
Siete razones para hacerse niño y confesarse:

1. De los que se hacen niños es el Reino de los cielos.
2. Los niños siempre dicen la verdad: abre tu corazón a LA VERDAD, sobre ti.
3. Son capaces de maravillarse por todo: maravíllate de su amor que te perdona.
4. Si algo les maravilla quieren hacerlo más veces: no dejes pasar más de un año.
5. Su corazón es sencillo: hazte sencillo ante Dios que te quiere perdonar.
6. No tienen respeto humano: no tengas miedo, di todo, no te quedes con nada.
7. Le gustan los regalos: ¡qué mayor regalo que la paz que te da!








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4:50 | Autor Iglesia Hogar

Transfiguración, lo que Cristo es
Segundo domingo Cuaresma. ¿Sabemos nosotros llenar esos pozos de tristeza con la auténtica felicidad, que es Cristo? 
Autor: P. Cipriano Sánchez LC | Fuente: Catholic.net

La Transfiguración del Señor es particularmente importante para nosotros por lo que viene a significar. Por una parte, significa lo que Cristo es; Cristo que se manifiesta como lo que Él es ante sus discípulos: como Hijo de Dios. Pero,además, tiene para nosotros un significado muy importante, porque viene a indicar lo que somos nosotros, a lo que estamos llamados, cuál es nuestra vocación.

Cuando Pedro ve a Cristo transfigurado, resplandeciente como el sol, con sus vestiduras blancas como la nieve, lo que está viendo no es simplemente a Cristo, sino que, de alguna manera, se está viendo a sí mismo y a todos nosotros. Lo que San Pedro ve es el estado en el cual nosotros gloriosos viviremos por la eternidad.

Es un misterio el hecho de que nosotros vayamos a encontrarnos en la eternidad en cuerpo y alma. Y Cristo, con su verdadera humanidad, viene a darnos la explicación de este misterio. Cristo se convierte, por así decir, en la garantía, en la certeza de que, efectivamente, nuestra persona humana no desaparece, de que nuestro ser, nuestra identidad tal y como somos, no se acaba.
Está muy dentro del corazón del hombre el anhelo de felicidad, el anhelo de plenitud. Muchas de las cosas que hacemos, las hacemos precisamente para ser felices. Yo me pregunto si habremos pensado alguna vez que nuestra felicidad está unida a Jesucristo; más aún, que la Transfiguración de Cristo es una manifestación de la verdadera felicidad.

Si de alguna manera nosotros quisiéramos entender esta unión, podríamos tomar el Evangelio y considerar algunos de los aspectos que nos deja entrever. En primer lugar, la felicidad es tener a Cristo en el corazón como el único que llena el alma, como el único que da explicación a todas las obscuridades, como dice Pedro: "¡Qué bueno es estar aquí contigo!". Pero, al mismo tiempo, tener a Cristo como el único que potencia al máximo nuestra felicidad.

Las personas humanas a veces pretendemos ser felices por nosotros mismos, con nosotros mismos, pero acabamos dándonos cuenta de que eso no se puede. Cuántas veces hay amarguras tremendas en nuestros corazones, cuántas veces hay pozos de tristeza que uno puede tocar cuando va caminando por la vida.

¿Sabemos nosotros llenar esos pozos de tristeza, de amargura o de ceguera con la auténtica felicidad, que es Cristo? Cuando tenemos en nuestra alma una decepción, un problema, una lucha, una inquietud, una frustración, ¿sabemos auténticamente meter a Jesucristo dentro de nuestro corazón diciéndole: «¡Qué bueno es estar aquí!»?

Hay una segunda parte de la felicidad, la cual se ve simbolizada en la presencia de Moisés y de Elías. Moisés y Elías, para la mentalidad judía, no son simplemente dos personaje históricos, sino que representan el primero la Ley, y el segundo a los Profetas. Ellos nos hablan de la plenitud que es Cristo como Palabra de Dios, como manifestación y revelación del Señor a su pueblo. La plenitud es parte de la felicidad. Cuando uno se siente triste es porque algo falta, es porque no tiene algo. Cuando una persona nos entristece, en el fondo, no es por otra cosa sino porque nos quitó algo de nuestro corazón y de nuestra alma. Cuando una persona nos defrauda y nos causa tristeza, es porque no nos dio todo lo que nosotros esperábamos que nos diera. Cuando una situación nos pone tristes o cuando pensamos en alguien y nos entristecemos es porque hay siempre una ausencia; no hay plenitud.

La Transfiguración del Señor nos habla de la plenitud, nos habla de que no existen carencias, de que no existen limitaciones, de que no existen ausencias. Cuántas veces las ausencias de los seres queridos son tremendos motivos de tristeza y de pena. Ausencias físicas unas veces, ausencias espirituales otras; ausencias producidas por una distancia que hay en kilómetros medibles, o ausencias producidas por una distancia afectiva.

Aprendamos a compartir con Cristo todo lo que Él ha venido a hacer a este mundo. El saber ofrecernos, ser capaces de entregarnos a nuestro Señor cada día para resucitar con Él cada día. "Si con Él morimos -dice San Pablo- resucitaremos con Él. Si con Él sufrimos, gozaremos con Él". La Transfiguración viene a significar, de una forma muy particular, nuestra unión con Cristo.

Ojalá que en este día no nos quedemos simplemente a ver la Transfiguración como un milagro más, tal vez un poquito más espectacular por parte de Cristo, sino que, viendo a Cristo Transfigurado, nos demos cuenta de que ésa es nuestra identidad, de que ahí está nuestra felicidad. Una felicidad que vamos a ser capaces de tener sola y únicamente a través de la comunión con los demás, a través de la comunión con Dios. Una felicidad que no va a significar otra cosa sino la plenitud absoluta de Dios y de todo lo que nosotros somos en nuestra vida; una felicidad a la que vamos a llegar a través de ese estar con Cristo todos los días, muriendo con Él, resucitando con Él, identificándonos con Él en todas las cosas que hagamos.

Pidamos para nosotros la gracia de identificarnos con Cristo como fuente de felicidad. Pidámosla también para los que están dentro de nuestro corazón y para aquellas personas que no son capaces de encontrar que estar con Cristo es lo mejor que un hombre o que una mujer pueden tener en su vida.


Preguntas o comentarios al autor P. Cipriano Sánchez LC
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16:47 | Autor Iglesia Hogar
Escrito por Eloi Leclecr, El Reino escondido. Sal Terrae -1997-

"El relato evangélico de la Transfiguración sólo nos entregará su secreto si renunciamos a saber lo que aquel día ocurrió realmente y cómo se desarrollaron los hechos. Sólo así podemos tener la esperanza de acceder al sentido profundo de lo que aquí se evoca. La Transfiguración deja entonces de ser un acontecimiento aparte en la vida de Jesús, una especie de «espectáculo» maravilloso, porque en realidad constituye una misma cosa con el anuncio del Reino; de hecho, es ese mismo anuncio, que de pronto se ilumina en su realidad más profunda a partir de lo que Jesús vive en su más estricta intimidad, en su relación con el Padre. 

A lo largo de toda su enseñanza, y especialmente en las parábolas, Jesús había presentado el Reino de Dios poniendo el acento en su carácter oculto. El Reino viene, se ha acercado; pero no se manifiesta externamente de forma llamativa, no tiene nada de espectacular ni de sensacional. Está escondido, no en el misterio del más allá, sino aquí mismo. Oculto bajo el velo de lo cotidiano, se inserta en el desarrollo de la vida diaria como la levadura en la masa. Está presente en el centro mismo del mundo familiar de cada cual: el de las actividades de cada día, el de las penas y las alegrías de todos. A los fariseos que le preguntan por la venida del Reino y por los signos que permitirán reconocerlo, Jesús les responde: «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir. Y no dirán: "'Véanlo aquí o allá", porque el Reino de Dios ya está entre ustedes» (Lc 17,20-21). Por tanto, el Reino viene sin ser advertido por quienes sólo esperan señales extraordinarias y fantásticas. 

Pero, aunque esté escondido en un presente absolutamente cotidiano y familiar, el Reino no es en modo alguno una realidad cotidiana y familiar. Es una cercanía enteramente nueva de Dios al mundo, una presencia maravillosa, inesperada, insuperable; una revelación de ternura que lo transfigura todo, de forma que quien la acoge puede decir con toda verdad: «¡Qué bueno es estar aquí...!» Con su venida, la existencia más ordinaria queda transfigurada en todas sus relaciones, penetrada y transportada por el aliento de misericordia y ternura que viene del Padre, a través de esa relación singular y única, toda intimidad, que Jesús mantiene con el Padre. Nada ha cambiado exteriormente. Sin embargo, todo se vive de manera diferente: a la luz del Hijo amado. De este modo, el anuncio del Evangelio es todo él transfiguración.
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15:43 | Autor Iglesia Hogar
Renovación del Aguila

El águila , es el ave que posee la mayor longevidad de su especie.

Llega a vivir 70 años.

Pero para llegar a esa edad ,a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión.

A los 40 años:

Sus uñas curvas y flexibles , no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.

Su pico alargado y punteagudo , también se curva.

Apuntando contra el pecho están las alas , envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.

¡ Volar es ahora muy difícil !

Entonces el águila , tiene sólo dos alternativas: Morir , ..... ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.

Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared , donde no necesite volar.

Entonces, apenas encuentra ese lugar , el águila comienza a golpear con su pico la pared , hasta conseguir arrancárselo.

Apenas lo arranca , debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después , va a arrancar sus viejas uñas.

Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.

Y después de cinco meses , sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir, y entonces dispone de 30 años más.

A veces nos preguntamos:

¿ Por qué renovarnos ?

En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.

Para que reanudemos un vuelo victorioso, nos debemos desprender de ataduras , costumbres y otras tradiciones del pasado.

Hoy somos muchos los que desearíamos una segunda oportunidad:

Una segunda oportunidad, para modificar la tarea que al concluirla, vemos que los resultados no fueron los esperados, o para corregir los errores, programar de una manera distinta las estrategias o planes de acción de nuestra vida.

Una segunda oportunidad, para dar otro orden de prioridades a la atención de la familia, los asuntos espirituales, el trabajo, los amigos, etc.

Una segunda oportunidad, para tener un carácter distinto, que nos permita escuchar más a los demás y sobre todo al Señor, en lugar de creer que solamente nuestras ideas y criterios son los mejores.

Una segunda oportunidad, ¿será posible? .

En algunos casos, lamentablemente no. Pero como en las águilas, por la misericordia de nuestro buen Dios, y si tenemos una disposición de humildad y ferviente deseo de que se produzca una verdadera "transformación y renovación"... será posible.

Necesitaremos como las águilas, reconocer nuestra situación, saber que Dios puede modificar cualquier adversidad. Debemos tener un espíritu de constancia y fuerza para el cambio. Entonces, y sólo entonces tendremos "una segunda oportunidad", pero gozando del fruto del Espíritu Santo que es: gozo, paz, paciencia, mansedumbre, templanza, bondad, esperanza, amor, fe.
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15:41 | Autor Iglesia Hogar
Festividad de nuestro Patrono San José: Con motivo de las Fiestas Patronales de San José, los actos se realizarán el domingo 18 del corriente a las 19 horas con la Procesión portando la imagen del Santo alrededor de la Plaza Libertad, y a continuación, la celebración de la Santa Misa. Como en años anteriores, después de la Misa, a las 21 horas, se realizará la Fiesta de las Colectividades y Centros Tradicionalistas de Balcarce quienes ofrecerán sus bailes típicos y comidas particulares. Invitamos a todos los etablecimientos escolares, a las distintas colectividades, instituciones y agrupaciones a participar cons sus abanderados en estas celebraciones. El lunes 5, a las 18 horas en la Parroquia San José, se invita a todos los medios televisivos, radios y medios escritos, a participar en una conferencia de prensa que ofrecerán los que participarán en los actos de la Fiesta. La novena a SAn José se inicia todos los días desde el día 9 a las 18:30 horas. Recordamos que en este tiempo de Cuaresma, todos los viernes a las 7 horas y a las 18 horas, se reza el Vía Crucis en Parroquia San José. En Parroquia Santa María se reza a las 15 horas. La Prergrinación al CAlvario de Tandil será el 25 de marzo saliendo de Parroquia San José. Los interesados en viajar, acercarse a SEcretaría Parroquial para reservar el lugar en la combi.
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17:41 | Autor Iglesia Hogar
Monseñor Marino sobre este tiempo penitencial que comienza: "La Cuaresma es el tiempo para revisar nuestra actitud con Dios, con nosotros mismos, con los demás. La oración, el ayuno y la limosna son el programa para la cuaresma.





La ORACIÓN: revisar nuestra relación con Dios, volverla más auténtica, más honda, intensificando en medio de tantas actividades nuestra línea de comunicación con Dios, que da sentido y luz a nuestra vida.


EL AYUNO: Se trata de una reducción significativa de los alimentos, para las personas de más de 18 años, es también abstinencia de carne. Es un entrenamiento en la libertad, soy dueño de mí mismo y no esclavo de mis hábitos costumbres. En sentido religioso, no es en sentido de dieta sino ue es el dominio del hombre en cuanto al pan material, sabiendo que hay un pan espiritual. Es una experiencia de libertad.



LA LIMOSNA: Revisar mi relación con el prójimo, ayudándolo desde lo material.
Prepara la gran solemnidad de la Pascua, el misterio de Cirsto que resucita para salvarnos, es una fiesta grande que no hay que esperar de manera pasiva, sino de manera activa preparando el corazón".
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